Mitos del WaT (es)

Mito n.º 1 del WaT: “gano $6 000 en el verano”. Hagamos la cuenta

“Ojalá hubiera leído esto antes de pagar. Todo lo que me prometió la agencia era cuento.”

María, participante del WaT 2025

¿Qué tal, gente? Seguimos publicando los resultados de nuestra investigación: la Ruleta Rusa del WaT (Russian SWT Roulette).

Si a ti también te prometieron montañas de plata con el WaT, llegaste al lugar correcto. Agarra una calculadora y vamos a desarmar los Mitos del WaT juntos.

Mito n.º 1 · la plata

“Me hago $6 000 fácil, y $10 000 si me esfuerzo un poquito. Recupero el costo del programa (~$3 000) en el primer mes.”

Lo que te dice la agencia, palabra por palabra.

Suena increíble, ¿verdad? Suena buenísimo. Suena. Ahora la estadística que te baja de la nube:

1 de 10

llega de verdad a los $5 000 y recupera lo que pagó por el programa.

1 de 100

pasa de $10 000. Tan raro, que las agencias usan justo a esa gente en su publicidad.

Los agentes repiten sin cansarse que puedes ganar $10 000, pero jamás te cuentan lo difícil que es ni lo que hay que aguantar para llegar ahí. Y no es descuido: no está en sus planes. Su meta es venderte el cupo y ganar millones.

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Calculadora del Work and Travel

Mete tu sueldo por hora, tus horas y tus semanas. Te dice, en un segundo, con cuánto vuelves a casa.

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Ensayo de la entrevista de visa J-1

Pasa por la ventanilla antes de pasar de verdad. El cónsul pregunta, tú respondes, y al final ves qué te habría costado cada respuesta.

La cuenta del Work and Travel USA, dólar por dólar

Para desarmar este mito no hace falta economía avanzada: basta una aritmética bien simple sobre 3 meses, o sea 12 semanas de programa. ¿Por qué 3 meses? Primero, por tus estudios y la época de exámenes. Segundo, porque la temporada turística en Estados Unidos agarra vuelo en junio y se va apagando a finales de agosto. Y tercero, porque allá las clases arrancan pasado el 20 de agosto, así que muchas familias estadounidenses ya están cerrando sus vacaciones. Por eso los estudiantes extranjeros se necesitan justo de junio a agosto. Puedes llegar antes o irte después, claro, pero entonces tendrás menos horas y menos chance de conseguir un segundo trabajo. Y sin segundo trabajo, olvídalo.

Toma en cuenta algo más: la cuenta de abajo se apoya en estadística de los años anteriores a la pandemia (antes de 2020) y no incluye la inflación. Y allá los precios subieron mucho más que los sueldos. Te diga lo que te diga la agencia (recuerda: su trabajo es venderte y cobrar), la inflación posterior a la pandemia cambió la vida en Estados Unidos. No solo para el recién llegado ingenuo, también para el estadounidense de a pie: viaja menos, come menos en restaurantes y deja menos propina. ¿Cómo te pega eso a ti? Directo. Menos trabajo, menos horas, menos propinas, más gastos y, al final, menos plata en el bolsillo. Así que súmale cerca de 30 por ciento a tus gastos y solo así tienes un número honesto.

Listo, vamos a contar sin la inflación (~30%): enciende el cerebro y la calculadora.

Lo que entra con un solo trabajo, por semana: $320

Si tienes suerte, te dan las 40 horas semanales completas. La mayoría de las empresas topan la jornada y no te dejan pasar de 35-40 horas. Es una pelea constante para que te den turno. En Estados Unidos hay muchísimos inmigrantes en situación irregular, sobre todo latinoamericanos, dispuestos a trabajar por 6 dólares la hora y a veces menos. Así que no cuentes con horas extra pagadas a 1,5 veces la tarifa: es casi imposible. Lo que sí va a pasar es que te pidan quedarte más rato, con toda la amabilidad del mundo, y te lo paguen a tarifa normal.

Supongamos que tu tarifa es de 9 dólares la hora. No te emociones todavía. Falta restar el impuesto federal (10% como mínimo) más el impuesto estatal (0-13%, mira el mapa). Después de retenciones, digamos 11% (de los cuales el 10% federal no se devuelve, y por recuperar el estatal hay que pagarle a alguien: mira el mito de los impuestos), te quedan 8,0 dólares la hora. Multiplica por 40 y ahí tienes: unos $320 a la semana.

Mapa de Estados Unidos con la tasa máxima del impuesto estatal sobre la renta en cada estado
Impuesto estatal sobre la renta, estado por estado (va encima del 10% federal). El mapa está rotulado en inglés, tal como en el original. Fuente.

Vale la pena aclarar algo: si te ofrecen una tarifa por hora más alta en otro estado, recuerda que todos tus gastos suben en la misma proporción. Un sueldo en el sur, digamos en Alabama o Texas, es más bajo que en el noreste (Massachusetts o Nueva Jersey), pero la vivienda, la comida y el resto también cuestan menos en Alabama. De hecho, el sueldo que trae la oferta de trabajo funciona como termómetro de lo cara que es la vida en cada estado: compara lo que pagan por el mismo puesto de camarera de hotel en distintos lugares y sabrás dónde se gasta más. Nadie en Texas o en Alabama le paga 11 dólares la hora a una camarera de hotel sin experiencia; eso es puro cuento, aunque sí es cierto que allá se vive más barato. La misma lógica aplica a los demás trabajos del WaT.

Y la economía no perdona: si sube el salario mínimo del estado, sube también el precio de todo lo demás. Se encarece la renta, la comida, el transporte y los servicios. Aquí abajo te dejamos los salarios mínimos por estado, para que te ubiques.

Mapa de Estados Unidos con el salario mínimo vigente en cada estado
Salario mínimo por estado, 2024. Rotulado en inglés, como en el original. Fuente.

La experiencia enseña que la tarifa real que termina cobrando el estudiante suele quedar entre veinticinco y cincuenta centavos por debajo de la que decía la oferta. Parece poco, pero a lo largo del verano se convierte en una suma fea. Además, no todos los empleadores declaran bien el estatus fiscal del participante, y eso infla las retenciones que te descuentan del cheque de pago (paycheck). Y hay que decirlo: hay empleadores estadounidenses que se aprovechan de que el estudiante extranjero no conoce la ley local y le meten descuentos a su favor con toda tranquilidad. Después ponen cara de sorpresa y se hacen los tontos. Si te sientas a revisar con calma un cheque de pago del WaT (impuestos, tarifa por hora, horas registradas), casi nunca sale lo que te prometieron. El participante no se da cuenta, se da cuenta tarde, o simplemente no puede hacer nada. Ha habido casos de estudiantes que recibieron un cheque de pago en cero.

Otra cosa: el rango salarial del programa es angosto, porque las reglas solo permiten contratarte en puestos básicos, sin calificación y de trabajo pesado. Lo explicamos en detalle en el mito de la carrera. Lo normal es que te contraten al salario mínimo más uno o dos dólares por hora. Por eso, cualquier trabajo que una agencia te ofrezca por más de $13 la hora debería encender una alarma: o es un estado carísimo para vivir, o es un trabajo no autorizado que puede traerte problemas serios, incluida la cárcel, o es otra vez la agencia metiéndote el cuento.

Lo que sale, por semana: más de $200

Vivienda · $100

La vivienda cuesta caro y varía muchísimo. Lo más probable es que, para ahorrar, termines viviendo con otros estudiantes: mientras más gente en la casa, menos paga cada uno. Convivir con amigos no está mal, aunque tampoco es la maravilla que imaginas, como verás más adelante. Hay quien está dispuesto a dormir en el piso, con chinches, en el barrio más barato del pueblo, con tal de ahorrarse unos dólares. Y hay quien paga $150 a la semana por un apartamento con piscina, buena vista y cerca del trabajo. El rango es amplísimo. Ah, y si te dicen que la vivienda es gratis, casi seguro es otro cuento: o te la descuentan del sueldo, o prepárate para un cuartucho de cinco personas, cama compartida y fila para el baño. Digamos que la vivienda te sale en 100 dólares por semana.

Comida · $70

Si no cocinas y vives de comida rápida, se te van 10-15 dólares diarios, o sea $70 a la semana como piso. Puedes intentar pasar 3 meses a punta de arroz y hamburguesas baratas, sí, pero vas a terminar odiando Estados Unidos y de paso maltratando tu salud, que todavía te hace falta.

Todo lo demás · $30

Aquí el cielo es el límite y casi todo depende de tu disciplina. Casi. Porque algunos gastos no dependen de ti, y otros ni siquiera se ven hasta que llega la cuenta (el impuesto a la venta, por ejemplo, que no viene incluido en la etiqueta). En Estados Unidos no hay nada gratis. Es más: a muchos estudiantes extranjeros les cobran dos o tres veces el precio de mercado, o les inventan cobros que no deberían existir. En esta bolsa entran:

uniforme de trabajo · capacitación o certificados · seguro · depósito de la vivienda (que probablemente no te devuelvan) · servicios: aire acondicionado, agua, luz · cosas de la casa: muebles, vajilla, ropa de cama · televisión e internet · teléfono y chip · transporte: bicicleta, autobús, tren, metro, taxi, o el servicio de traslado que cobra el propio empleador · la revisión del segundo trabajo por parte del patrocinador (sponsor) · el viaje para tramitar el SSN · ropa que no traías · y los imprevistos de siempre.

Aparte, del aeropuerto de llegada tienes que trasladarte hasta tu trabajo, y de regreso: $200-400. Y desde 2018 es obligatorio presentar la declaración de impuestos estadounidense cuando ya volviste a casa. La agencia no te lo menciona antes de que pagues; después sí, y encima te asusta. Sin importar cuánto te hayan retenido, todavía tendrás que soltar dinero por el trámite de devolución. Y no es raro que el estudiante siga debiendo impuesto federal. Seamos optimistas y pongamos el resto de gastos en $30 semanales promedio.

Tu semana, completa

320-100-70-30 = $120 a la semana

Ahora multiplica esa fortuna por 12 semanas: 12×120 = $1 440 en todo el verano

No, espérate. No, no puede ser. ¿Y mis $5 000 prometidos?

Si yo puse $3 000 y medio año preparando este viaje…

A ver, lo leo otra vez, capaz que cambia.

Y todavía tengo que devolverle a mis papás y viajar, ¿no?

Y subir las fotos, obvio.

Y comprarme el iPhone nuevo, la bolsa Gucci y unos Levis rotos…

Uy. ¿Y ahora qué hago?

Los papás normalmente no reciben nada, porque sus responsables criaturas prefieren viajar y estrenar el último iPhone. Tranquilos, papás: olviden sus tres mil dólares, ustedes ya sabían que no los iban a ver.

Y en lugar de los 10 mil dólares prometidos, el estudiante ingenuo vuelve con los bolsillos vacíos y un iPhone. Que, por cierto, suele vender al mes siguiente en efectivo.

Anuncio de venta de un iPhone publicado por un participante del programa al volver a casa
El souvenir del verano, en venta. De los Levis rotos no se volvió a saber nada.

Y listo: con esta aritmética de primaria queda desarmado el mito del sueldo “promedio y fácil” de $5 000, y el de los casi astronómicos $10 000.

Recorte de prensa sobre quién gana dinero con los estudiantes que viajan al programa
Recorte de prensa: quién se hace rico con los estudiantes. Fuente (en ruso).

Resumamos

Siguiendo la misma lógica, armamos dos tablas con el destino económico probable de un participante del WaT. La cuenta es sencilla y puedes rehacerla tú mismo.

La primera tabla calcula lo que gana un participante durante el verano, ya descontados los gastos indispensables para vivir en Estados Unidos. La segunda estima el retorno del viaje, es decir, lo que queda después de restar el costo total del programa.

Los datos de partida están abajo. Claro que a cada quien le va a salir un poco distinto: uno paga más impuestos, otro paga menos vivienda. Lo de abajo es el escenario promedio y, justo por eso, una estimación bastante buena para la mayoría.

Tabla con los datos de partida del cálculo: sueldo por hora, horas semanales, semanas y gastos
Datos de partida del cálculo. La tabla está rotulada en inglés, igual que en el original.

Ahora agarra tu oferta de trabajo, mira tu sueldo y tus horas semanales, y ubícate en las tablas. Si en la segunda caes en la zona roja, el programa no se paga solo y vuelves debiendo. Si caes en la verde, felicidades de verdad.

Tabla de ganancias del verano según el sueldo por hora y las horas trabajadas por semana
Tabla uno: lo que ganas en el verano, ya descontados los gastos de vivir allá.
Tabla de recuperación del costo del programa con zonas roja y verde
Tabla dos: si el viaje se paga solo o no. Zona roja, vuelves debiendo.

Un ejemplo concreto

Sueldo de $9 la hora, un solo trabajo, 40 horas por semana.

Con lo que vuelves a casa

−$1512

Ganas en el verano (antes de restar lo que pagaste)

$1488

El programa no se paga solo. La diferencia entre esos $1488 y los $1440 de la cuenta de arriba viene de usar 10% de retención en un lado y 11% en el otro.

Pantalla de la calculadora con el resultado del ejemplo
El mismo ejemplo, hecho en la calculadora.

Sí, la cuenta tiene supuestos y simplificaciones. Pero demuestra muy bien la realidad nada glamorosa del programa.

Por eso, cuando una agencia te promete un sueldo “promedio” de $6 000 y un 100% de recuperación del programa, te está mintiendo. Es cuento para estudiantes ingenuos y engaño descarado.

Lo demuestran cientos de estudiantes y la cuenta que acabas de leer.

Muchachos, tengan cuidado.

La meta de la agencia es verte la cara y hacer negocio contigo.

Posdata de los que ya fueron

Recuerda que el Work and Travel USA es un negocio de muchos millones, y por esa plata las agencias están dispuestas a cualquier cosa. Todo vale: entrevistas falsas, reseñas y comentarios inventados, páginas infladas con seguidores comprados, sitios hechos a la medida, “recomendaciones” pagadas de gente conocida, libros firmados por “estudiantes” que no existen. Las promociones tipo “trae a cinco amigos y viajas gratis” o “trae a un amigo y llévate $50” son más de lo mismo: al participante que anda contando maravillas entre sus compañeros la agencia le paga comisión por cada cliente nuevo, o le hace descuento en el trámite de devolución de impuestos. En resumen, gente de publicidad usando todos los trucos del oficio. Y esto es apenas una muestra. El objetivo es vender cupos del WaT, vender como sea.

Participante del programa viajando al trabajo dentro del maletero de un carro
Para ahorrar en transporte, a esta muchacha le tocó ir al trabajo en el maletero.

En el papel y en la presentación todo se ve lindo. En la vida real hay que pagar por todo, en todas partes, y no es poco. Y no pagas en pesos, ni en soles, ni en quetzales: pagas en dólares. Así que despierta y mide bien. Vivir en Estados Unidos con el sueldo mínimo de un participante del WaT es, por decirlo suave, feo. Sí, siempre puedes comer del supermercado más barato o en comedores de beneficencia y dormir de a cinco en un cuarto. Pero es un mal negocio por donde lo mires: o no recuperas lo que pagaste, o trabajas como mula y vives apretado todo el verano. Tenlo presente. La decisión es tuya, y de corazón te deseamos suerte. Perdón por arruinarte el sueño.

Estudiantes del programa trabajando y viajando en la caja de una camioneta

Por curiosidad, pregúntale a un estadounidense cuánto gana por hora. Ellos, por cierto, se ríen bajito de los J-1 y los consideran gente fácil de convencer. Vas a entender rápido que a ti te están pagando una miseria. Y justo por eso te contratan: mano de obra barata, obediente y sin derechos le sirve a cualquiera. Aquí no hay misterio: lo tienen afinado desde hace años.

Participante del programa durante su jornada de trabajo en Estados Unidos

Mención aparte para el cuento de los sueldos altos para las muchachas. En la práctica, más de una participante termina “pagando” el costo del programa con su propio cuerpo y cayendo, en los hechos, en la prostitución. Por eso, muchachos: cualquier promesa por encima de los $5 000 hay que mirarla con lupa. Todo lo que pase de ahí merece una dosis sana de desconfianza. O son reseñas pagadas por la agencia, o es plata de un trabajo prohibido, o el participante vivió y trabajó en condiciones de esclavitud. Basta con revisar la cuenta de arriba para ver que, para un estudiante promedio, pasar de cinco mil dólares no es nada fácil.

Participantes del programa durante la temporada afectada por la pandemia

Hay que decir también que la cuenta y la estadística de arriba vienen de la época color de rosa anterior a la pandemia. Después del coronavirus mucho cambió, y para peor. La experiencia muestra que desde el verano de 2020 ganar dinero y recuperar el costo del programa se volvió bastante más difícil, por razones evidentes. Ahora en Estados Unidos hay muchísima gente local sin trabajo, y los trabajadores extranjeros no le hacen tanta falta a nadie. Hay bastantes menos turistas, lo que golpeó al sector de servicios, que es justamente donde trabajan los participantes del WaT. Además, el costo del programa y todos los gastos asociados subieron fuerte, lo que hundió el retorno del viaje. Y lo más importante: cambió de forma permanente la cabeza del consumidor estadounidense, por la caída de sus ingresos, la inflación y las deudas. Hoy viajan menos, salen menos a restaurantes y parques y, por supuesto, dejan menos propina. Todo bastante lógico y predecible. El resultado: recuperar lo que pagaste es hoy mucho más difícil. Así que no te dejes llevar por las promesas color de rosa de las agencias, que siguen prometiendo montañas de plata. Su tarea es otra: hacer millones contigo.

Collage con participantes del programa durante su verano de trabajo

¿Y por qué crees que a ti te van a dejar ganar más que a los trabajadores locales?

—  ¿Porque hablas mejor inglés que ellos?

—  ¿Porque tú no estás en los puestos pesados y mal pagados del WaT?

—  ¿Porque puedes defender tus derechos allá?

¿Por eso? Ajá. Mucha suerte con eso.

Despierta.

¿O lo crees nada más porque la agencia te prometió miles de dólares? Las agencias extranjeras tienen su propia tarea: colocarnos el programa a todos y hacer millones con nosotros. Y prometer, se promete lo que sea. Esto va en serio: llevan años puliendo el método con cientos de estudiantes. El siguiente eres tú.

Preguntas que nos hacen siempre

Mi oferta paga más que la del ejemplo. ¿Entonces sí me conviene?

Puede ser, pero haz la cuenta con tus propios números antes de festejar. Una tarifa más alta casi siempre viene de un estado donde vivir cuesta más, así que el extra se te va en vivienda y comida. Mete tu tarifa, tus horas y tus semanas en la calculadora y mira el resultado final, no el sueldo bruto.

¿Y si consigo un segundo trabajo?

Ayuda, y por eso mucha gente lo intenta. Pero no llega solo: hay que buscarlo estando allá, el patrocinador tiene que autorizarlo, y ese trámite también cuesta. Súmale que dormir y comer no se negocian. Cuenta el segundo trabajo cuando ya lo tengas firmado, nunca antes.

La agencia me muestra participantes que sí ganaron mucho. ¿Mienten?

No necesariamente mienten: eligen. Esa gente existe, y es justo la excepción que la publicidad necesita. Pregunta siempre por el promedio, no por el campeón; y pregunta qué horario, qué segundo trabajo y qué condiciones de vivienda hubo detrás de esa cifra.

¿La devolución de impuestos no arregla la cuenta?

No la arregla. Lo federal no se devuelve, el trámite se paga, y declarar es obligatorio aunque no recibas nada. Es un tema entero: lo desarmamos en el mito de la devolución de impuestos.

Bueno, gente, gracias por leer hasta acá. Que les vaya muy bien.

#iamnotwatloh

Imagen de cierre del artículo sobre las ganancias reales en el programa

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Suerte con eso. Pero antes de entregarle $3 000 a una agencia, date una vuelta por estos materiales:

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La Ruleta Rusa del WaT: nuestra investigación sobre el programa Work and Travel USA